sábado, 5 de enero de 2013

Es por eso que dormimos...







"Es por eso que dormimos; es ahí donde los sueños se vuelven realidad y mucho más, somos dioses, volamos, hablamos con animales, con gente que se fue. Todo es posible..."

Ada Cabral

viernes, 7 de diciembre de 2012

Inspiración onírica






Otro relato, Las sombrillas, surgió de una frase escuchada en un sueño: “Nohaymar”. En el sueño, una niña saltaba sobre una cama y decía algo así como “nohaymar”, o más bien yo escuchaba “noaimar”. Mientras me duchaba me vino esa imagen y esa frase, y concluí que quería decir “no hay mar”, y al terminar de ducharme ya tenía un relato bastante estructurado. También la novela Desplazamientos surgió de la breve escena de un sueño: una mujer en ropas menores que lavaba platos en una cocina. Me llevó como dos años sacar a la luz todo el mundito que encerraba esta imagen. Y por si te interesan los fenómenos parapsicológicos, te cuento una anécdota acerca de “no hay mar”: días después de escrito el cuento, me encuentro con un amigo que me cuenta que más o menos simultáneamente él a su vez había estado escribiendo un cuento, y que se le había infiltrado un personaje con una fuerza obsesiva. Este personaje se llamaba “Mariano”. Como te habrás dado cuenta, “Mariano” es un perfecto anagrama de “noaimar”.

Fragmento de "Entrevista imaginaria con Mario Levrero".


jueves, 6 de diciembre de 2012

Siesta después de comer: ¿hace bien o mal?







La siesta luego de comer es beneficiosa pero necesita una serie de observaciones. 

Hay muchos estudios que demuestran las bondades de la siesta, ayuda a mejorar la frecuencia cardíaca, todas las personas que tienen una gran concentración en su trabajo, ese desenchufe de baterías permite que se recargue nuevamente. Las personas que trabajan de noche deben tener un reposo en su medio tiempo porque de ese modo tendrán una mejor capacidad de respuesta.
Además de su efecto reparador, la siesta refuerza el sistema inmune. Favorece un tipo de sueño profundo (de ondas de baja frecuencia) durante el que se segregan hormonas que renuevan los tejidos y fortalecen el sistema inmunológico. Estas sustancias, como los muramiléptidos, eliminan los productos secundarios del metabolismo muscular, preparando al cuerpo para un nuevo período de vigilia. 


Después de comer la temperatura del cuerpo desciende y nuestro cuerpo comienza a producir unas sustancias soporíferas que se encuentran de forma natural en el organismo y que provocan la sensación de sueño que se produce en las primeras horas de la tarde. Y es que la siesta está muy relacionada con el reloj biológico que nos da sueño por la noche. Este sistema está ubicado en la región del cerebro que controla los cambios en la temperatura de la piel, la agudeza visual, la concentración etc. 

La siesta no engorda pero sí comer demasiado. Lo que puede ocurrir es que si se tiene una siesta prolongada se dificultará la digestión en las personas. 
Se debe tener el almuerzo balanceado, no copioso y luego hacer un reposo de entre 20 a 30 minutos. Lo que se debe tener es una posición medio sentado, no ver televisión, eso resultará revitalizante para la persona. 
La siesta es un hábito saludable que debe durar unos 20 minutos. No se trata de dormir sino de reposar luego de almorzar







Los efectos de la siesta pueden convertirse en un verdadero arma de doble filo puesto que encierra tantas ventajas positivas para el organismo -válvula de escape a la tensión, estrés o fuente de recarga de energía- como efectos perjudiciales si no se realiza de manera correcta". Así lo advierte Manuel Romero, Jefe del Servicio de Neurología del Hospital Clínico de Málaga.
Y es que una mala siesta puede provocar alteraciones digestivas, trastornos en el sueño o incluso cefaleas, "aunque evidentemente estos efectos dependen de cada persona, de su situación y de su organismo", añade Romero. 

Para que esto no ocurra y la siesta sea símbolo de descanso, el doctor Manuel Lara, médico de cabecera y director del Centro de Salud Jesús Cautivo, da a sus pacientes una serie de recomendaciones: esperar un mínimo de una hora desde que se termina de comer para emprender la siesta -"acostarse después del último bocado es precisamente lo que puede provocar las alteraciones digestivas", afirma -, incluso se debe andar un poco y ejercitar los músculos previamente. "Tampoco es aconsejable dormir después de las 18:30 horas porque el organismo altera el horario normal de sueño", agrega.En relación a la postura, ésta puede ser todo lo cómoda que se desee pero a ser posible recostado, porque en otra posición puede interferir en la digestión. Otro punto importante es que la persona se pueda permitir echarse la siesta: "Si después de dormir debe estar activo al cien por cien para realizar alguna actividad, el cuerpo tiene que recuperar el ritmo perdido, por ello no es aconsejable para todos", explica Lara. Para personas con insomnio, hipertensión o problemas cardiovasculares también suele vetarse este hábito. En cuanto a las repercusiones y tiempo de la siesta, varían en función de la edad, de hecho el ritmo de sueño se modifica a lo largo de nuestra vida. Los bebés duermen más porque eso les permite activar determinadas funciones hormonales. Los adultos necesitan menos tiempo porque tienen otras ocupaciones en mente, y los ancianos son los que menos duermen porque sus fases de sueño están más fragmentadas. Multitud de especialistas del sueño alaban los resultados que brinda este hábito: además de liberar el estrés o el nerviosismo acumulado durante el día, recarga el organismo, aumenta la creatividad así como el nivel de alerta, evitando posibles accidentes laborales o al volante. Incluso existen estudios de la Universidad de Harvard (EE.UU.) que concluyen que la siesta es positiva para el aprendizaje. 
"El sueño somete al cuerpo a un estado de relajación en el que todas las constantes vitales merman su actividad. Se produce un descanso tanto físico como psíquico que necesariamente va a influir positivamente en el estado anímico y físico de la persona. Por ello sus ventajas son emocionales y funcionales", expone. 
"La siesta puede concebirse -prosigue- como una parada a mitad del día que nos sirve de alguna forma para asimilar todos los sentimientos, sensaciones y esfuerzos realizados hasta el mediodía. Así, es muy satisfactorio porque si se realiza esta actividad de forma cotidiana, es un tiempo que te dedicas a ti mismo, enriqueciendo tu salud emocional".
Los bebés, los niños, adultos y ancianos pueden beneficiarse de este estado gratificante que les relaja y anima. "Sólo hay que respetar el tiempo de sueño y de digestión"
Fuente de la información: 

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Inception





Ariadne: "¿Como podría conocer suficientes detalles para que el sujeto crea que está en el mundo real?
Cobb: Los sueños nos parecen reales mientras los tenemos ¿no? solo cuando nos despertamos, nos damos cuenta de que algo no cuadra. Deja que te haga una pregunta, tu nunca recuerdas el principio de un sueño ¿verdad? Siempre te ves ahi de repente en medio.
Ariadne: Supongo, sí.
Cobb: ¿Y como hemos terminado aquí?
Ariadne: Acabamos de venir de...
Cobb: Piénsalo Ariadne ¿como hemos terminado aquí? ¿Dónde estas ahora?"
Ariadne: ¿Estamos soñando?

De Inception  -  Extraído de la página de facebook Citas de guiones de cine



viernes, 27 de julio de 2012

Almacén de Misterios






Funes el memorioso es un cuento del escritor argentino Jorge Luis Borges. Apareció en Ficciones, una colección de cuentos y relatos publicada en 1944.
Según Borges, se trata de «una larga metáfora del insomnio». El protagonista sufre de hipermnesia un síntoma del síndrome del sabio y, si consideramos el sueño (en su primera fase) como un depurador de recuerdos (sólo quedan en nuestra mente lo importante o lo más impresionante que nos haya sucedido), al no dormir no eliminamos recuerdos, es decir, no tenemos la capacidad de olvidar muchas cosas con las que no podríamos vivir.


"El hombre se ha preguntado desde siempre sobre la esencia del intangible mundo de los sueños. Desde su aparición en la Tierra, sus primeras manifestaciones han dejado entrever esta relación, presume con el mundo lúdico, tormentoso, desestructurado, fugaz, incoherente, de sus sueños. 

No han hecho ni más ni menos que generar inquietud, sorpresas, incluso miedo y fundamentalmente deseos de conocer su origen, su desarrollo y sus significados.

Disciplinas como la antropología, la historia, la mitología, la rteligión, la filosofía, la lingüística, la medicina, la psicología, el psicoanálisis y las neurociencias se han ido estructurando y cruzado desde el caos hasta alcanzar conceptos ordenados, pero también produjeron aun más enigmas en este impalpable universo.

Los videntes, los parapsicólogos, todos se han interesado grandemente al correr de los tiempos, por el significado de los sueños, que suelen tener los durmientes en el mundo interno. Así es que los sueños constituyen un singular punto de encuentro de  las más variadas disciplinas, tanto científicas como religiosas.

Todas las esperanzas, ambiciones, deseos, miedos, fantasmas, amigos, tiempos buenos y malos residen allí, son parte de la mente primitiva y constituyen una vía de acceso a realidades que están más allá del alcance de la lógica, han sido objeto de estudio a través de los siglos y forman una parte importante del psicoanálisis moderno.

Cuando se entra en un sueño, se está entrando en un mundo misterioso y fascinante donde las reglas de la realidad no aplican. El mundo de los sueños puede verse como un estado psíquico-físico, en el que el cerebro no descansa mientras dormimos o bien, como un lugar real al cual el espíritu y el alma van cada noche a visitar.
[...]
¿Qué son los sueños? ¿De dónde vienen? ¿Hacia dónde van? ¿Para qué sirven? ¿De dónde nacen? ¿Por qué se sueña? ¿Cómo deben interpretarse?"


El mundo de los sueños es realmente un Almacén de Misterios.





domingo, 15 de julio de 2012

Background - Julio Cortázar





Sé que los sueños pueden traerme el horror como la delicia, llevarme al descubrimiento o extraviarme en un laberinto sin término; pero también sé que soy lo que sueño y que sueño lo que soy. Despierto, sólo me conozco a medias, y el insomnio juega turbiamente con ese conocimiento envuelto en ilusiones; mi mandala me ayuda a caer en mí mismo, a colgar mi conciencia allí donde colgué mi ropa al acostarme.

Si hablo de esto es porque al despertar arrastro conmigo jirones de sueños pidiendo escritura, y porque desde siempre he sabido que esa escritura -poemas, cuentos, novelas- era la sola fijación que me ha sido dada para no disolverme en ése que bebe su café matinal y sale a la calle para empezar un nuevo día. Nada tengo en contra de mi vida diurna, pero no es por ella que escribo. Desde muy temprano pasé de la escritura a la vida, del sueño a la vigilia. La vida aprovisiona los sueños, pero los sueños devuelven la moneda profunda de la vida. En todo caso así es como siempre busqué o acepté hacer frente a mi trabajo diurno de escritura, de fijación que es también reconstitución. Así ha ido naciendo todo esto.

sábado, 19 de mayo de 2012

El Sueño - Jorge Luis Borges






Si el sueño fuera (como dicen) una
tregua, un puro reposo de la mente,
¿por qué, si te despiertan bruscamente,
sientes que te han robado una fortuna?

¿Por qué es tan triste madrugar? La hora
nos despoja de un don inconcebible,
tan íntimo que sólo es traducible
en un sopor que la vigilia dora

de sueños, que bien pueden ser reflejos
truncos de los tesoros de la sombra,
de un orbe intemporal que no se nombra

y que el día deforma en sus espejos.
¿Quién serás esta noche en el oscuro
sueño, del otro lado de su muro?

sábado, 24 de marzo de 2012




No hay tanta diferencia entre la línea que separa la realidad de los sueños,
como no hay tanta diferencia entre la línea que separa la vida de la muerte.

jueves, 23 de febrero de 2012

Narcolepsia






La narcolepsia (del griego nárke, «torpor», y lepsis, «posesión»), también conocida como síndrome de Gelineau, es un trastorno del sueño cuya prevalencia en la población es muy baja. Se caracteriza por la presencia de accesos de somnolencia irresistible durante el día. Puede cursar con cataplejía (parálisis o debilidad extrema bilateral de un conjunto muscular), alucinaciones hipnagógicas (visiones fugaces en la transición vigilia-sueño) o hipnopómpicas (transición sueño-vigilia); incluso puede haber parálisis del sueño, e interrupción del sueño nocturno. De acuerdo con estudios epidemiológicos, la prevalencia de este trastorno en la población adulta se ubica entre un 0,02 y un 0,16%, afectando en forma similar a hombres y mujeres.

Qué ocurre en la narcolepsia

Captura de un registro polisomnográfico representando patrón de ondas cerebrales durante el sueño REM.
Normalmente, cuando un individuo está despierto, las ondas cerebrales muestran un ritmo regular. Cuando una persona duerme, éstas se vuelven más lentas y menos regulares. Este estado se llama sueño sin movimiento ocular rápido (non-rapid eye movement o NREM sleep). Después de más o menos una hora de sueño NREM, las ondas cerebrales comienzan a mostrar un patrón más activo nuevamente, aun cuando la persona se encuentra en sueño profundo. Este estado de sueño, llamado de movimiento ocular rápido (rapid eye movement o REM), es cuando los sueños ocurren.
En la narcolepsia, el orden y longitud de los periodos de sueño NREM y REM están perturbados, con el sueño REM ocurriendo al inicio del sueño en lugar de que sea después de un periodo NREM. Por ende, la narcolepsia es un desorden en el que el sueño REM ocurre en momentos anormales. Además, algunos de los aspectos de sueño REM que normalmente ocurren sólo durante el sueño (falta de control muscular, parálisis de sueño, y sueños vívidos) ocurren en otros momentos en las personas con narcolepsia. Por ejemplo, la falta de control muscular ocurriría durante el estado de alerta en un episodio catapléjico. Los sueños vívidos ocurrirían mientras se comienza a dormir o al despertar.
En la narcolepsia, el cerebro no pasa por fases normales de somnolencia y sueño profundo sino que se va directamente (y sale de) sueño REM. Esto lleva aparejadas varias consecuencias:
El sueño nocturno no incluye suficiente sueño profundo, así que el cerebro trata de compensar ese déficit durante el día.
Los narcolépticos caen rápidamente en lo que parece un sueño muy profundo.
Despiertan súbitamente y se pueden encontrar desorientados. Tienen sueños muy vívidos, que comúnmente recuerdan.

Narcolepsia II






El test de latencia múltiple de sueño (TLMS) es la prueba gold estándar para la valoración de la somnolencia.  Esta prueba valora la tendencia del paciente en dormirse en un ambiente tranquilo. Fue descrito por primera vez por W. Dement y M. Carskadon en 1970  y actualmente la sociedad americana de medicina del sueño ha realizado un consenso  sobre el protocolo del TLMS.
Un aspecto fundamental para la realización de la prueba es la preparación antes de la prueba. Los pacientes tienen que tener como mínimo 2 semanas de sueño regular, controlado con una agenda de sueño y/o monitorizado con actigrafía. La medicación estimulante y la supresora del sueño REM tendría que ser retirada como mínimo 15 días antes de la prueba. Sería recomendable la realización de un análisis de orina como scrining de sustancias tóxicas. La cafeína y el alcohol no se deben utilizar durante la prueba porque puede alterar la latencia y la arquitectura de sueño, aunque la retirada brusca de estas sustancias también podría alterar los resultados.
     La  noche previa al TLMS hay que realizar una polisomnografía nocturna (PSG), para documentar la calidad y cantidad de sueño. Se recomienda que al menos tiene que haber 6 horas de sueño previas al TLMS, aunque en algunos pacientes, sobretodo en aquellos que son dormidores largos, esta privación de sueño podría aumentar la tendencia a la somnolencia en el TLMS. Los pacientes que sufren de retraso de fase habría que modificar el protocolo del TLMS y retrasarlo 2 horas de su hora de despertar. 
     El montaje necesario para la realización del TLMS incluye electrodos frontales, centrales y occipitales de electoencefalograma (EEG), los del electrooculograma (EOG) y los del electromiograma en mentón (EMG) y electrocardiograma (ECG).
     El TLMS consiste en el registro de 4-5 siestas de unos 20 minutos que se realizará cada dos horas desde que se despierta de la PSG. Se coloca al paciente en una cama de habitación confortable, tranquila y oscura. Se indica al paciente que debe estar tranquilo, en una posición cómoda con los ojos cerrados e intentando dormir. Entre las siestas al paciente no le esta permitido dormir y la nicotina no está permitida 30 minutos antes de la siesta.
     El técnico controla y el médico revisa el registro midiendo el tiempo hasta que el paciente inicia el sueño (latencia de sueño) y si entra en fase REM. La latencia de sueño se define como la primera época de cualquier fase de sueño. En algunos trabajos de investigación utilizan la definición alternativa de inicio del sueño de 3 épocas de sueño. Si  el paciente inicia sueño en cualquier momento dentro de los 20 minutos, tenemos realizar 15 minutos de registro desde ese momento para finalizar el registro y para dar la oportunidad  al REM de aparecer. Si el paciente no se duerme dentro de los 20 minutos entonces finaliza la siesta.
     En el TLMS se calcula la latencia media de sueño que es el promedio de del inicio del sueño de las 5 siestas y el número de siestas con REMs.






Recordar los Sueños






La gente varía mucho en cuánto a la forma de recordar sus sueños. Quizás la mayor razón y más importante del por qué la gente olvida sus sueños, es que ellos no le dan importancia. La cultura occidental no observa los sueños de una forma especial. Esto es lo malo con respecto a como la mayoría de los Sueños ocurren al final del ciclo durmiente y se interrumpen frecuentemente, y las prisas en levantarse para dedicarse a sus ocupaciones, les impide pensar sobre sus sueños durante la mañana.
[...]
Al principio puede recordarse sólo un pasaje o a recordar las propias imágenes nocturnas; si se ha pasado toda la vida ignorando los sueños es posible que haya que dedicar muchos días sólo para empezar a recordarlos.
[...]
El recuerdo del sueño puede entrenarse, intentando pensar durante algún tiempo acerca de todo lo qué se ha soñado antes de levantarse y escribiéndolo seguidamente.

Los sueños son un lenguaje simbólico que emana de las profundidades de nuestro ser más profundo; la práctica de tomarse el tiempo necesario para pensar en ellos y en su posible mensaje puede darnos un mayor conocimiento de nosotros mismos.

Recordar sus sueños requerirá algún esfuerzo de su parte. Pero lo qué sus sueños pueden aportarle y contarle sobre usted mismo, bien lo amerita.

sábado, 11 de febrero de 2012

Espejos




El movimiento del trabajo con sueños- el conocimiento de uno mismo a través de los propios sueños- generalmente con la orientación de terceros es simultáneamente moderno y antiguo. Las raíces de esta tendencia se diseminan por todas partes. Según mi opinión, es que a la gente siempre le han gustado los sueños y las personas de una manera o de otra siempre consiguen hacer lo que quieren. Existen ahora miles de pequeños grupos de sueños o talleres de sueños, esparciéndose con variedades de puntos de vista y enfoques, pero todos compartiendo la misma fascinación por ellos.
¿Cómo no podríamos sentirnos fascinados por ellos? Son una parte muy nuestra aunque incluyan algo diferente, algo extraño, algo que tal vez no sabíamos que estaba allí. Es quizás como mirarnos en un espejo distorsionado, pero más interesante, como en aquellos espejos sencillos, bidimensionales de los parques de diversiones. Nos miramos a nosotros mismos en un espejo guía, que en muchos sentidos, tiene emocionalmente múltiples dimensiones. ¿Cómo no va a ser fascinante, para quienes desean conocerse a sí mismos desde diferentes puntos de vista? Estoy completamente a favor de esto.




sábado, 4 de febrero de 2012

LA PEREZA COMO UN PECADO




Ilustración de Milo Manara

Los "siete pecados capitales" formulados por los monjes medievales incluían la Pereza. La Biblia en Proverbios 6:9 incluye la línea: "¿Hasta cuándo estarás recostado, perezoso?, ¿cuándo te levantarás de tu sueño?" Pero un conocimiento más matizado de la pereza lo ve como una falta de inclinación hacia las labores o el trabajo. Esto no es lo mismo que el deseo de un dormir saludable. Por el contrario, una persona no puede realizar trabajos sin períodos de descanso y nadie puede operar al máximo rendimiento sin un dormir adecuado.

Puede adherirse a la ética de trabajo Puritana y aún respetar las necesidades de sueño de los humanos sanos. Es equivocado ver al sueño como una actividad vergonzosa.

sábado, 28 de enero de 2012

¿TE VUELVE LOCO?







No, la privación de sueño no enferma mentalmente a la gente en ningún sentido significativo. El insomnio es un síntoma muy común de muchas enfermedades mentales, así que ocasionalmente surge la confusión acerca de causa y efecto. Pero los investigadores del sueño no sienten que la privación de sueño cause psicosis o esquizofrenia o depresión o problemas similares.

Las "percepciones visuales erróneas" le ocurren a las personas con sueño, pero no son lo mismo que las alucinaciones o soñar despierto. Las alucinaciones auditivas no son experimentadas por las personas privadas de sueño.

DEUDA DE SUEÑO






Una persona que pierde una noche de sueño va a estar generalmente irritable y torpe durante el día siguiente y se cansará rápidamente o se acelerará a causa de la adrenalina. Luego de perder dos noches de sueño, una persona tendrá problemas para concentrarse y empezará a cometer errores en las tareas normales. Tres noches perdidas y una persona comenzará a alucinar y perder contacto con la realidad. Alguien que obtiene sólo algunas horas de sueño cada noche genera una gran "deuda de sueño" y puede empezar a experimentar algunos de los mismos problemas con el tiempo. Un estudio de 1997 encontró que las personas cuyo sueño estaba restringido a cinco horas por noche durante una semana necesitaban dos noches completas de sueño para recuperar su rendimiento, alerta y humor normal.

Un estudio reciente de la Armada de los Estados Unidos concluyó que la privación de sueño reduce la inteligencia emocional y las habilidades de pensamiento constructivo.

Otras consecuencias a corto plazo incluyen:

Alerta diurna disminuida. La pérdida de sólo una hora y media de sueño puede resultar en una reducción del 32% de la alerta diurna.
Memoria y habilidad cognitiva deficientes, la habilidad para pensar y procesar información.
Más del doble de riego de sufrir una lesión ocupacional.
Sistema inmune deficiente.
Las consecuencias a largo plazo pueden incluir las siguientes:

Presión arterial elevada
Ataque cardíaco
Falla cardíaca
Apoplejía
Problemas psiquiátricos como depresión y otros desórdenes del humor
Deficiencia mental
Riego de mortalidad aumentado
Problemas de relacionamiento con un compañero de cama
Obesidad - (La conexión entre obesidad y sueño es interesante pues la falta de sueño puede ocasionar ganancia de peso al aumentar el hambre y afectar el metabolismo, y el peso extra puede causar desórdenes del sueño como apnea que causa privación del sueño.)

jueves, 19 de enero de 2012

Curiosidades




Todos soñamos. El hecho de no recordar lo que se soñó, no significa que no se haya soñado. Todos soñamos. No solamente todos los humanos, sino que de hecho todos los mamíferos pueden mantener el estado REM, que está asociado con los sueños. Es una función normal y necesaria del cuerpo (aunque los detalles, especialmente la razón exacta del por qué es importante, son desconocidos).
Pasamos un tercio de nuestras vidas durmiendo, lo que quiere decir que alguien de sesenta años ha pasado veinte de ellos durmiendo.
Esta misma persona habrá pasado unos 6 años en el Mundo de los sueños, que es aproximadamente un 10% de su vida soñando.
Los sueños son imprescindibles. La carencia de sueño puede significar deficiencia de proteínas y/o desordenes de personalidad.
Soñamos en promedio de una a dos horas cada noche. Y frecuentemente tenemos de 3 a 6 sueños por noche.
La mente que sueña no tiene noción alguna del tiempo, lo cual es parte de la experiencia de la mente consciente: simplemente no es necesario. En un sueño, algo que sucedió hace diez años puede tener una relación con algo que es parte de la vida de hoy.
Las personas ciegas sueñan. La forma en que las imágenes aparecen en su sueño depende de si ellos fueron ciegos al nacimiento o llegaron a serlo después durante su vida. Pero la visión no es el único sentido que constituye un sueño. Los ciegos pueden llegar a desarrollar una súper sensibilidad para los sonidos, el tacto, y el olfato y sus sueños son con base en estos sentidos.
Cinco minutos después de despertar, la mitad del contenido se ha olvidado. Después de diez de minutos, 90% se pierde.
Estudios han demostrado que las ondas cerebrales se encuentran más activas cuando soñamos que cuando estamos despiertos.
Quienes se despiertan justo después de la etapa REM del sueño, son capaces de recordar sus sueños más vivamente que aquellos que duermen toda la noche.
Las personas que están dejando de fumar tienen sueños más largos e intensos.
Si está roncando, entonces no puede estar soñando.
Las pesadillas son comunes en niños, comenzando típicamente alrededor de los 3 años y ocurriendo hasta la edad de 7-8.



domingo, 15 de enero de 2012

¿Por qué la oscuridad nos induce al sueño? II







La Melatonina es un aminoácido producido por la glándula pineal.
Nace como triptófano y según varía la temperatura corporal y la luz se convierte en serotonina de día, con la oscuridad se convierte en Melatonina.

Actúa directamente sobre el sueño.  Es la sustancia natural que determina el ciclo sueño-vigilia.

sábado, 7 de enero de 2012

Los Sueños más comunes




Entre los sueños diferentes que brotan de cada mente humana aparece un puñado en que se presenta a casi todos los soñantes. Sueños en los que uno cae, o es perseguido, o se eleva por los aires, o pierde la movilidad, parecen ser manifestaciones comunes de una experiencia humana compartida. Aparentemente, nuestro ser soñante nunca perdió de vista una verdad elemental a pesar de las múltiples formas en que la humanidad se fragmentó a través de la historia, seguimos siendo integrantes de una única especie.

Algunos sueños son típicos de una determinada cultura. La fantasía en la que el soñante está rindiendo un examen, y fija la vista sin comprender en el papel puesto delante de él es una expresión de ansiedad muy común en las sociedades industrializadas. Pero el sueño de sentirse perseguido atraviesa las fronteras culturales. Un masai puede soñar que es acosado por un animal; un neoyorquino, por un hombre con un cuchillo; pero el temor de sentirse atacado es un sentimiento tan elemental que esos sueños aparece en todas las sociedades. A pesar de todo, incluso los sueños comunes tienen significados ligeramente diferentes para cada soñante.

Para interpretar un sueño ajeno es condición indispensable que el sujeto acceda a comunicar las ideas inconscientes que se conceden detrás del contenido manifiesto del mismo. Sin embargo, y en contraposición con la general libertad de que todos gozamos para conformar nuestra vida onírica según nuestras personalísimas peculiaridades, haciéndolas así incompresibles a las demás, existe cierto número de sueños que casi todos soñamos en idéntica forma y de los que suponemos poseen en todo individuo igual significación.

sábado, 24 de diciembre de 2011

LA NOCHE BLANCA






Sólo están en vela
la nieve, la Luna y Pierrot.
París duerme y sueña.

Colombina en brazos del marqués se entrega
por una pulsera de oro
y un collar de perlas.

La señora Luna tranquila blanquea,
y en vano la llama
Pierrot, y la increpa...

Colombina duerme,
Colombina sueña
en el brazo blanco de Pierrot, desnudo.
mirar su pulsera...
en el cuello blanco de Pierrot, desnudo,
su collar de perlas.

Manuel Machado

jueves, 15 de diciembre de 2011

Sulfúrico




Si usted, lector, no lo ha sentido, nada tiene que hacer aquí y lo mejor para ambas partes sería que se retirara en el acto. Lo sé, es una frase engreída –por decir lo menos-, acaso poco conveniente para abrir una historia como la mía, tan tediosa y herrumbrada. Sepa usted que si soy crudo al hablar, si no hay poesía en mi voz, es porque el delirio ha hecho de mí su puta y como un cáncer se ha expandido en mi existencia el malestar de estar vivo a medias. Sepa usted que esto de ver el mundo a blanco y negro no es algo por lo que sienta orgullo de ningún tipo. Sepa usted, lector –es de usanza llamarle “amigo lector”; yo, claramente, no estoy para tales afectuosidades-, que si estoy aquí, escribiendo lo que digo, es porque martillar las teclas evita que mis manos se vayan de cabeza al gatillo del revólver.

Debo insistir, con una franqueza absoluta, que si usted no conoce la sensación, de nada servirán mis palabras: solo quienes conocemos el infierno sabemos exactamente qué tan alto está el termostato. Además –y sigue esta batucada de honestidad, como una marejada imparable-, el solo pensar que usted, a estas alturas del texto, siga aquí sin saber lo que yo siento día con día, grano de arena tras grano de arena, devora mis entrañas con las llamas de la envidia. Terrible, lo sé. Se lo repito, entonces: si usted no conoce este averno, lo envidio. Lo envidio.

Limpia ya mi conciencia, se me agotan las palabras introductorias, tan inútiles como torpes. Basta ya de perder el tiempo.

No sé cuándo comenzó. Solo llegó un día, sigiloso, escondido entre las sombras de la noche que se alarga cada día un poco más, hasta asentarse por completo. Así sucede siempre, por lo que he conseguido averiguar: hoy los ojos tardan un soplo más en cerrarse, mañana un tanto más. Un par de hojas de calendario más tarde, el sueño es un recuerdo distante, el descanso un chiste de mal gusto.

Las primeras veces no me preocupé, lo tomé a la ligera, lo atribuí al estrés y a la olla de presión en la que trabajo –aba, ¿aba?; ya no lo sé-. Sin embargo, con el discurrir de los días un pequeño temor se edificó en la corteza de mi sensatez. Lentamente, muy lentamente, comencé a percibir un ligero efecto de piezas de dominó apiladas sobre mi espalda y mis párpados. Poco a poco, mis horas de sueño se recortaban más y aún un trecho más.

Tomé píldoras, acudí a especialistas, le recé a dioses, le lloré a ex-amantes y supliqué a familiares. Todas las voces acudían a respuestas tan dispares como ridículas. Todas las probé, cambiando la inquietud por el desespero conforme los momentos de descanso se reducían. No había caso, no encontraba la llave para el cerrojo de mis párpados, mucho menos dejarme seducir por los alientos de Morfeo.

Pese a todo, mantenía una ligera esperanza, un no-sé-qué abierto a seguir siendo una parte activa de este teatro de títeres que llaman mundo. Por algún misterio idílico , tras mi media hora de sueño me levantaba, abría la ducha, me servía un par de tragos de jugo y llegaba al cubículo. El reloj se arrastraba más lento, cada día más lento. Frente al monitor, mis párpados como yunques, cubriendo a medias un par de canicas progresivamente rojas, resecas. Mi productividad se desplomó como un tronco añejo; los ruidos –y esto incluye, desde luego, las voces de cualquier ser humano- lastimaban mi cráneo con el estruendo de un taladro; lentamente me substraje a una realidad delimitada por mi ansiedad y mi creciente delirio.

Los paisajes dejaron de existir. Los colores también. Todo se hizo gris y áspero, y mis ojos se mancharon con sombras que ya no logro borrar. Las paredes de mi habitación fueron sustituidas por los muros de mi inconsciencia. La triste agonía del amanecer me persigue siempre, demarcada a sangre en el respaldo de mis párpados eternamente abiertos. El sulfúrico en mis pupilas sustituyó para siempre la mucosidad de unas lágrimas que nunca derramé.

El terror de ver la vida ir y venir y saberse ajeno a ella es tan grande que el lenguaje no ha logrado enfrascar su magnitud en el mediocre circo de las palabras. Es por ello que a usted, lector, le advertí. Si usted no conoce este abismo insomne, jamás podrá descifrarlo en mi dicción, porque no hay forma de que tal tortura pueda ser traspasada a los trazos exiguos de las letras.

Y sin embargo escribo. Hoy escribo mi historia, tediosa y herrumbrada, para entretener mis dedos. Mientras veo como la luz grisácea descubre una vez más este universo pálido e inunda mi habitación y mi cráneo, dedico mis minutos (unos tan idénticos a los anteriores, obsesivamente iguales) a traspasar mi historia a unas palabras sin alma ni vida como un testamento final porque, no sé, en la de menos me aburro de martillar las teclas y mis manos, tal vez sin quererlo, acaso sin saberlo, se vayan de cabeza al gatillo del revólver.



martes, 13 de diciembre de 2011

SONAMBULISMO





Un individuo sonámbulo puede salir de la cama, caminar, orinar o incluso salir de su casa, mientras permanece inconsciente y sin probabilidad de comunicación (...)
Se cree, erróneamente, que el sonambulismo es la conversión, en el estado de vigilia, de los movimientos físicos que efectúa el individuo en las escenas que está realizando durante su ensoñación (véase sueño). Pero la realidad es que el sonambulismo se presenta durante las horas de la noche en las que aún no se ha presentado la etapa o fase de movimientos oculares rápidos (véase MOR o REM), que es aquella en la que sí suelen presentarse las imágenes oníricas.
Actividades como fingir el leer un libro, lavarse las manos, caminar etc. son las que pueden realizar. Contrario a la creencia popular, los sonámbulos no pueden realizar actividades que requieran de demasiado esfuerzo, ni siquiera hablar, solo pueden emitir sonidos sin sentido.
 Un mito que se maneja en el sonambulismo es que si se despiertan a mitad de su tarea en el sonambulismo la persona puede morir, esto es falso y es exactamente igual a que la persona despierte en su cama.
Los sonámbulos realizan sus actividades con los ojos abiertos de manera que pueden explorar sus alrededores, y no con sus ojos cerrados y sus brazos extendidos , como se los muestra a menudo en parodias de dibujos animados o películas. Las víctimas de esta afección pueden tener los ojos hacia arriba (debido a la adaptación natural del cuerpo a no recibir luz en el acto del dormir) y si son interrogados, el sujeto no responderá coherentemente, solo emitirá sonidos. 





sábado, 3 de diciembre de 2011

XI

Somos un poco nosotros mismos durante el sueño; el sopor del cuerpo no parece sino el despertar del alma. 
Representa la ligazón de los sentidos, pero también la libertad de la razón; nuestras concepciones, al despertar, no alcanzan a las fantasías de nuestro sueño.

Thomas Browne






"Vengo"




Soñé que tenía que actuar, tenía que interpretar el papel de alguien que no estaba muy bien de la cabeza y en la comedia había un policía y un grupo de gente que iba siendo arrestada. 
El último en ser arrestado sería yo.
El personaje se llamaba "Vengo", un hombre de mediana edad.
Yo improvisaba que cuando se ponía nervioso le temblaba mucho el labio de abajo o hacía un movimiento extraño con la nariz. Entonces iba ensayando esas morisquetas por los rincones antes de salir a escena, ensayaba junto con otros personajes, moviendo los rasgos faciales. 
Cada persona a la que justo le tocaba estar a mi lado y verme se ponía a reír, no aguantaba la risa.
En determinado momento, aparezco en el sueño con la cara de ese hombre pintada de verde, pero de manera automática, ni yo ni nadie me había maquillado. Quedé así de repente.
Ya tenía pensado improvisar que cuando el policía fuera a detenerme, lo distraería con algo; cuando él se diera vuelta le sacaría el arma y lo embocaría en un barril lleno de agua.
Nunca pude interpretar esa parte en el escenario, me desperté antes.
Pero lo que sí recuerdo es que quedó resonando el eco de una voz llamando aquel nombre: "Vengoooooo, Vengoooooo..."

martes, 29 de noviembre de 2011



X

En los sueños me he sentido muchas veces llevado por un extraño instinto que me impulsó a escribir.
Goethe




Telarañas




Mi hermano le estaba contando a mi madre el episodio de una película donde había un muchacho y una muchacha muy simpáticos. Ella se convierte en esqueleto y él le saca las arañas de encima, le saca los hilos, se los da junto con unas agujas y ella empieza a tejer.
En ese momento siento un sonido fuerte como el de un chillido de un mueble, y entonces me despierto. 
En realidad el sonido era el alarido de la gata de mi vecina que estaba en la azotea y parece que había pisado al animal.
Pero me quedé pensando en el sueño. Por supuesto, los sueños son sólo un conjunto de escenas sucesivas que se disparan de manera incoherente. 
Sin embargo, dentro de lo incoherente encierran un significado, porque lo del esqueleto de la mujer y las agujas de tejer que le dan... era como si él le suministrara herramientas para reconstituirla.
Y eso fue todo, amigos.
 La próxima vez espero que se me deje soñar un poco más (que no haya agentes externos que lo interfieran) así tengo una historia más larga que contar.

viernes, 25 de noviembre de 2011

IX


Cuanto más aptos somos para hacer consciente lo que es inconsciente, más grande es la cantidad de vida que integramos.

Carl Gustav Jung




La casa





En una esquina unos muchachos sonrientes estaban como en pose, como cuando un grupo se quiere sacar una foto, y en el medio de ellos, había alguien parecido a Serrat (si no era él mismo).
Pero yo sabía, tenía conciencia en el sueño, de que la imagen de Serrat no era la actual, era la de antes.
Dejé la esquina y fui avanzando; me introduje en una casa vieja que se había usado como club para que la gente se divirtiera y viera espectáculos.
A partir de ahí me surge una intriga. Hace poco leí en Internet que en los sueños el pasado no existe; sólo existe el presente. Bueno, este sueño mío lo desmiente.
Yo tenía conciencia de que el Serrat que veía no era el mismo que el Serrat de ahora, y me daba cuenta de que aquella casa pertenecía al pasado, que no estaba más en el momento en que la recorría.
Entré y vi dibujos de personajes famosos del tango, trazos negros de sus caras hechos en el piso, el rostro de Gardel, cuadros con bocetos de parejas reconocidas colgados en el ángulo de la pared.
Me lamenté de no contar con una cámara para sacarle fotos a esos dibujos, porque entonces no podría llevarme la prueba de que pisé esa casa, un lugar que no existía más en el presente del sueño.



miércoles, 23 de noviembre de 2011

Relajante






Ondas Cerebrales





ONDAS BETHA: Originan un campo electromagnético con una frecuencia comprendida entre 13 y 30 Hz (vibraciones por segundo). Se registran cuando la persona se encuentra despierta y en plena actividad mental. Los sentidos se hallan volcados hacia el exterior, de manera que la irritación, inquietud y temores repentinos pueden acompañar este estado.

ONDAS ALFA: Tienen una frecuencia de 8 –12 Hz y están asociadas con estados de relajación. Se registran especialmente momentos antes de dormirse. Sus efectos característicos  son: relajación agradable, pensamientos tranquilos y despreocupados, optimismo y un sentimiento de integración de cuerpo y mente.

ONDAS THETA: Con una frecuencia de 4-7 hz., se producen durante el sueño (o en meditación profunda, entrenamiento autógeno, yoga...), mientras actúan las formaciones del subconsciente. Las características de este estado son: memoria plástica, mayor capacidad de aprendizaje, fantasía, imaginación e inspiración creativa.

ONDAS DELTA: Con una frecuencia de 1-3 Hz, surgen principalmente en el sueño profundo y muy raras veces se pueden experimentar estando despierto. Sus estados psíquicos correspondientes son el dormir sin sueños, el trance y la hipnosis profunda. Las ondas delta resultan de gran importancia en los procesos curativos y en el fortalecimiento del sistema inmunitario.


martes, 15 de noviembre de 2011

Hamacas









El movimiento suave de las hamacas nos ayuda a dormirnos más rápido y a alcanzar mayor profundidad del sueño que una cama, según se deduce de un estudio realizado por la Universidad de Ginebra (Suiza). “Desde hace tiempos inmemoriales mecemos a los niños para dormir, y caemos dormidos irresistiblemente en una mecedora”, explica Sophie Schwartz, que asegura que hasta ahora no se había encontrado una explicación neurocientífica a este fenómeno.
En su investigación, publicada en la revista Cell Biology, Schwartz y sus colegas invitaron a una docena de voluntarios adultos y sanos a dormir una siesta de 45 minutos en una cama “clásica”, y otra siesta en una cama en movimiento. Durante cada período de sueño midieron la actividad de su cerebro usando un encefalograma (EEG). Y observaron que en todos los casos había una diferencia importante en las ondas cerebrales. Concretamente, dormir con el balanceo propio de una hamaca aumenta las oscilaciones lentas y los ejes o husos del sueño, que sirven de transición entre el sueño ligero y profundo. Ambos registros están asociados con sueño profundo y una mayor consolidación de la memoria. Además, los individuos que generan más husos del sueño son capaces de tolerar mejor el ruido mientras duermen.
Durante el descanso con un movimiento de la cama, también aumentaba la duración de fase N2 del sueño, un tipo de movimiento de los ojos no-rápido que ocurre a mitad de una noche de sueño reparador. Además, más de la mitad de los participantes expresaron que en la cama tipo-hamaca la siesta había sido más placentera.
Ahora queda averiguar si el sueño en hamaca podría ayudar a tratar trastornos del sueño como el insomnio.