lunes, 31 de octubre de 2011

Antoine de Saint - Exupèry





Como el principito se durmiera, lo tomé en mis brazos y volví a ponerme en camino. Estaba emocionado. Me parecía cargar un frágil tesoro. Me parecía también que no había nada más frágil sobre la Tierra. A la luz de la luna, miré su frente pálida, sus ojos cerrados, sus mechones de cabellos que temblaban al viento, y me dije: "Lo que veo aquí, es sólo una corteza. Lo más importante es invisible..."

Como sus labios entreabiertos esbozaran una media sonrisa, me dije aún: "Lo que me emociona tanto en este principito dormido es su fidelidad por una flor, es la imagen de una rosa que resplandece en él como la llama de una lámpara, aun cuando duerme..."





Transformación alquímica





En el espacio del sueño se produce la obra alquímica de transformación de los materiales de desecho de la existencia en el oro puro de la poesía. En síntesis, en una visión romántico-simbolista del mundo - que prevé una cierta relación con el paisaje,  tanto para Mutis como para Saint-John Perse - el sueño y la vigilia son dos mundos separados,  aunque estrechamente conectados,  tanto que uno remite al otro; y el acto poético nace de la transformación de los materiales existenciales residuales, operación posible en el  ámbito del sueño. 

Que a través del sueño, o en el estado de duermevela, sea posible acceder a las zonas más profundas de la psiquis y llegar a conocer así el aspecto más misterioso y revelador de la personalidad fue algo establecido por el psicoanálisis y que más tarde se iba a convertir en el campo de trabajo privilegiado por los surrealistas, quienes ocupan un lugar fundamental en la formación literaria de Mutis.

El primer poema publicado por Mutis, La creciente, propone en seguida,  aunque aún de manera  no consciente por parte del autor, su ars poética: en la noche, entre el sueño y la vigilia, el poeta se acerca al río y observa todos los materiales que la creciente arrastra, residuos, techos arrancados a las casas, animales muertos o enloquecidos de terror... 
Pero de esos mismos materiales, con la ayuda de la memoria que remite hacia la materia dichosa y fresca del pasado, nace, en una especie de transformación alquímica, la poesía:




Tras el agua de repente enriquecida con dones fecundísimos se va mi memoria.
Transito los lugares frecuentados por los adoradores del cedro balsámico,
recorro perfumes, casas abandonadas, hoteles visitados en la infancia, sucias estaciones de ferrocarril, salas de espera.
Todo llega a la tierra caliente empujado por las aguas del río que sigue creciendo: la alegría de los carboneros, el humo de los alambiques, la canción
de las tierras altas, la niebla que exorna los caminos, el vaho que despiden
los bueyes, la plena, rosada y prometedora ubre de las vacas.

LA PLAYA





MORFEO




Morfeo es el dios del sueño en la mitología griega, hijo de Hipnos y de Nix (noche) y hermano de Tánatos (la muerte). En castellano debemos la palabra morfina a este dios, e hipnotizar e hipnótico a su padre.


Era representado con alas que batía rápida y silenciosamente, permitiéndole ir volando velozmente a cualquier rincón de la Tierra. Morfeo se encargaba de inducir los sueños de quienes dormían y de adoptar una apariencia humana para aparecer en ellos, especialmente la de los seres queridos (de ahí su nombre), permitiendo a los mortales huir por un momento de las maquinaciones de los dioses.
Morfeo desempeña un papel importante en la historia de Ceice y Alcíone. En concreto, aparece en las obras de Homero y Ovidio. Este último cuenta en Las metamorfosis que Morfeo duerme en una cama de ébano en una cueva sutilmente iluminada, rodeado de flores de adormidera (que contienen alcaloides de efectos sedantes y narcóticos). También cuenta que mientras sus hermanos Fobetor y Fantaso eran responsables de los animales, los objetos inanimados, y apariciones de los sueños, Morfeo se centraba en los elementos humanos.

jueves, 27 de octubre de 2011




Estamos hechos de la misma materia que los sueños y nuestra pequeña vida termina durmiendo.

William Shakespeare

Obra de Ficción





Lic. Marcela Dal Verme: Bueno, Dalí en el libro Dalí por Dalí le dice a Freud: Lo que Usted estudia, doctor, yo hace mucho que lo pinto.

Jorge Winocur: Sí, Freud decía que los artistas, los poetas, se suelen adelantar a los descubrimientos del psicoanálisis. Por otra parte está la influencia o confluencia del psicoanálisis con el movimiento surrealista. Magritte también tiene muchas cosas muy psicoanalíticas

Lic. Alicia Carrica: Vos tomabas lo que decía Freud el asombro que producía que cuando uno se despertaba no siguiera psicótico o recuperara la cordura y esto era muy freudiano, como si él no lo pudiera reconocer.

Jorge Winocur: Sí, por ejemplo, la escena del sueño, los elementos del sueño que trae Freud en el capítulo séptimo, en "La interpretación de los sueños", están contados, redescubiertos por Borges, de un modo muy similar, muy lindo.[...] cita a Góngora ,por ejemplo,dice :"El sueño (autor de representaciones) en su teatro, sobre el viento armado, sombras suele vestir de bulto bello". El sueño es una representación, y además, la cosa frágil evanescente del sueño, sobre el viento armado, es decir, sobre nada, sombras suele vestir de bulto bello, la realización de deseo y bueno, muchísimas frases... [...] Posiblemente la memoria de los sueños no se corresponda directamente con los sueños. Sir Thomas Brown creía que nuestra memoria de los sueños es más pobre que la espléndida realidad, la del sueño. Otros, en cambio, creen que mejoramos los sueños; si pensamos que el sueño es una obra de ficción, y yo creo que lo es, posiblemente sigamos fabulando en el momento de despertarnos y cuando después los contamos. 
(...)



Citando a un autor, dice que el soñador lo ve todo en el sueño de un solo vistazo. ¿Que sucede al despertar? Sucede que como estamos acostumbramos a la vida sucesiva, damos forma narrativa a nuestro sueño pero nuestro sueño ha sido múltiple y ha sido simultáneo, como cuando uno entra a un lugar y ve todo de un solo vistazo todo lo que hay, sin entrar en detalle, uno ve mucho más de lo que puede decir, [...] Si después tiene que contar todo lo que vio, lo tiene que contar en un proceso secundario, que es un proceso narrativo que lleva tiempo. Una cosa es el tiempo narrativo y otra es el momento instantáneo de ver una exposición pictórica, un cuadro o una serie de cuadros.

La cosa lúdica tiene, mismo tomar el sueño como la experiencia estética más primitiva, el arte de soñar, el juego con las representaciones.

"Para los poetas y los místicos no es imposible que toda la vigilia sea un sueño, esto lo dice de modo seco y lacónico Calderón: la vida es sueño, y ya con una imagen Shakespeare:
Estamos hechos de la misma madera, la misma tela, que nuestros sueños. Este soñador, que es el soñador tratándose de mí en este momento en una conferencia, está soñándolos a ustedes, está soñando esta sala y esta conferencia pero no es verdad. Cada uno de ustedes está soñando conmigo y con nosotros, fantástico, ¿no?"  "Tenemos esas dos imaginaciones, la de considerar que los sueños son parte de la vigilia, y la otra, la espléndida, la de los poetas, la de considerar que toda la vigilia es un sueño. No hay diferencia entre las dos materias, podemos estar despiertos, podemos dormir y soñar y nuestra actividad mental es la misma". Esto que Freud sostiene también de que la actividad mental es la misma, se expresa de otra manera, que el alma nunca duerme.



Origen - Construyendo el sueño



viernes, 21 de octubre de 2011

Deseos desatendidos y compensaciones oníricas




Existen sutiles observaciones sobre la actuación de factores oníricos latentes, como por ejemplo en Goethe 
( 12 de Marzo de 1828 ) : " Ha habido en mi vida épocas en las que me dormía con lagrimas aún en los ojos  pero en mis sueños llegaban a consolarme y hacerme feliz las más amables figuras, y a la mañana siguiente me levantaba contento y fortificado", en estas palabras encontramos la transformación del estado de ánimo por inversión de los afectos, obra de la elaboración onírica. (...)
La tendencia realizadora de deseos del sueño aparece expresada en la obra de Lenau, Savonarola, donde el protagonista sueña con las delicias del paraíso después de sufrir en su prisión la tortura del potro.




Sólo existen estudios aislados uno de los cuales es el de Ottakar Fischer, el material elegido para una investigación fueron los sueños de la obra de Gottfried Keller, titulada Enrique el Verde.
He aquí un fragmento de esta investigación :" El sueño revela al soñador (...)el contenido verdadero de sus deseos ocultos e inconfesables. Es en el sueño donde Enrique empieza a añorar su patria , pues en la vigilia no ha tenido tiempo para entregarse a sus sentimientos. Todo aquello que en el día permanece desatendido por el sujeto, pasa al primer termino en el sueño. Puede decirse que todos los sueños descritos en Enrique son sueños de añoranza. La novela se basa en las relaciones de madre - hijo, en el centro de los sueños de Enrique hallamos siempre el recuerdo de la madre y su deseo de volver junto a ella, pero también la vergüenza que le produce confesar estos pensamientos".
Antiguamente se pensaba que los mortales a quienes los dioses hacían objeto de su predilección recibían de ellos en el sueño los dones poéticos, así se creyó de Homero y Hesíodo. Esta idea prosiguió hasta le época de Wagner cuando escribió : " observar e interpretar nuestros propios sueños es obra de poeta. Creedme : el más verdadero delirio de un hombre es el que sus sueños les muestran ". Otras veces en vez de aparecer una relación sustitutiva entre el sueño y la poesía hallamos una relación estimulante y hasta una identidad, se incluyen aquí casos en los que versos o rimas surgidas en el sueño han demostrado tener un gran valor poético.


http://www.intersalud.net/articulos/kegevic.shtml

MIL ONIROS



En la mitología griega, los Oniros eran las mil personificaciones de los sueños. 
[... ]
Según Homero, los Oniros vivían en las oscuras playas del extremo occidental del Océano, en una caverna del Érebo. 
Los dioses les enviaban sueños a los mortales desde una de las dos puertas allí situadas: los sueños auténticos surgían de una puerta hecha de cuerno, mientras que los sueños falsos se abrían paso desde una puerta de marfil.

sábado, 15 de octubre de 2011

Dormir - Amado Nervo





¡Yo lo que tengo, amigo, es un profundo
deseo de dormir!... ¿Sabes?: el sueño
es un estado de divinidad.
El que duerme es un dios... Yo lo que tengo,
amigo, es gran deseo de dormir.

El sueño es en la vida el solo mundo
nuestro, pues la vigilia nos sumerge
en la ilusión común, en el océano
de la llamada «Realidad». Despiertos
vemos todos lo mismo:
vemos la tierra, el agua, el aire, el fuego,
las criaturas efímeras... Dormidos
cada uno está en su mundo,
en su exclusivo mundo:
hermético, cerrado a ajenos ojos,
a ajenas almas; cada mente hila
su propio ensueño (o su verdad: ¡quién sabe!)

Ni el ser más adorado
puede entrar con nosotros por la puerta
de nuestro sueño. Ni la esposa misma
que comparte tu lecho
y te oye dialogar con los fantasmas
que surcan por tu espíritu
mientras duermes, podría,
aun cuando lo ansiara,
traspasar los umbrales de ese mundo,
de tu mundo mirífico de sombras.
¡Oh, bienaventurados los que duermen!
Para ellos se extingue cada noche,
con todo su dolor el universo
que diariamente crea nuestro espíritu.
Al apagar su luz se apaga el cosmos.

El castigo mayor es la vigilia:
el insomnio es destierro
del mejor paraíso...

Nadie, ni el más feliz, restar querría
horas al sueño para ser dichoso.
Ni la mujer amada
vale lo que un dormir manso y sereno
en los brazos de Aquel que nos sugiere
santas inspiraciones. ..
«El día es de los hombres; mas la noche,
de los dioses», decían los antiguos.

No turbes, pues, mi paz con tus discursos,
amigo: mucho sabes;
pero mi sueño sabe más...  ¡Aléjate!
No quiero gloria ni heredad ninguna:
yo lo que tengo, amigo, es un profundo
deseo de dormir...





domingo, 9 de octubre de 2011

IV

Los psiquiatras toman los sueños como raptos de delirio porque tienen todos los elementos de la locura.
Los sueños son alucinaciones, desde el momento en que uno cree que las cosas incoherentes que ve suceden realmente.



Fragmento de información sobre el fenómeno del sueño, extraído del video de You Tube - Redes: Las Pesadillas no son sueños. Documento Psicología - Luis Vallester


Testimonio de Borges

 Entrevista al escritor argentino Jorge Luis Borges (1993)
[ ] ¿No sufre de insomnio?

He sufrido mucho de insomnio y he escrito un cuento que refleja eso.

Por eso le preguntaba. Pensaba en "Funes el memorioso".

Ese cuento voy a contarle un detalle que quizá pueda interesarle. Yo padecía mucho de insomnio. Me acostaba y empezaba a imaginar. Me imaginaba la pieza, los libros en los estantes, los muebles, los patios. El jardín de la quinta de Adrogué, esto era en Adrogué. Imaginaba los eucaliptos, la verja, las diversas casas del pueblo, mi cuerpo tendido en la oscuridad. Y no podía dormir. De allí salió la idea de un individuo que tuviera una memoria infinita, que estuviera abrumado por su memoria, no pudiera olvidarse de nada, y por consiguiente, no pudiera dormirse. Pienso en una frase común, "recordarse", que es porque uno se olvidó de uno mismo y al despertarse se recuerda.
Y ahora viene un detalle casi psicoanalítico, cuando yo escribí ese cuento, se me acabó el insomnio. Como si hubiera encontrado un símbolo y me liberara de él mediante ese cuento.

Como si escribir el cuento hubiera tenido una consecuencia terapéutica.

Sí.






III

Las pesadillas más espantosas, las que son puro terror, con aceleración del pulso, sudor y el sentimiento de que te vas a morir, se producen en el sueño NO REM, Y NO SE ASOCIAN CON SUEÑOS.



Fragmento de información sobre el fenómeno del sueño, extraído del video de You Tube - Redes: Las Pesadillas no son sueños. Documento Psicología - Luis Vallester



II

Nadie dice que en los sueños no hay gusto, no hay olfato, ...pero siempre hay movimiento. ¿Lo sabías?




Fragmento de información sobre el fenómeno del sueño, extraído del video de You Tube - Redes: Las Pesadillas no son sueños. Documento Psicología - Luis Vallester

Pesadillas escritas

 A menudo me ocurre que convierto mis pesadillas en relatos. Es una de las experiencias literarias más complejas y difíciles, pero también de las más gratificantes. Es una forma de exorcismo: en la pesadilla hay una serie de símbolos y una moral, se trata de desvelarlos. Ya los escritores románticos alemanes habían descubierto que los sueños son una clase de escritura, la escritura del inconsciente.
En este libro hay un relato, 'Tsunami', que surgió de una pesadilla repetitiva, pocos días antes del atroz maremoto que destruyó ciudades enteras. He dejado de soñar con él, prueba del exorcismo que provoca la escritura.



Puesta de Sol






Si yo pudiera descansar
bajo las rojas y grises mantas de las nubes
y dormir
entre azules y blancas sábanas del cielo
no creo que me despertara
tan temprano como el Sol.


(Autor desconocido)

I

Parece ser que la propia naturaleza ha querido que no recordásemos los sueños, sea por supervivencia o no, gracias a este delirio nocturno, somos capaces de mantenernos cuerdos durante el día.




Fragmento de información sobre el fenómeno del sueño, extraído del video de You Tube - Redes: Las Pesadillas no son sueños. Documento Psicología - Luis Vallester

sábado, 8 de octubre de 2011

HIPNOS



Para los antiguos griegos, Hipnos era la personificación del sueño (...)
A lo largo de la historia, Hipnos fue representado habitualmente como un joven desnudo, con alas en los hombros o en las sienes. Sus principales atributos son un cuerno de opio que le sirve para inducir el sueño, un tallo de amapola, una rama de la que gotea el rocío del río Leteo y una antorcha invertida.

Hipnos le concedió al pastor Endimión la habilidad de dormir con los ojos abiertos para poder admirar a su amada Selene, la diosa de la Luna.

Aunque su hijo y ayudante Morfeo parece haberse llevado la mayor popularidad, Hipnos es una divinidad muchas veces representada en el arte occidental y a quien inevitablemente se la relaciona estrechamente con su hermano Tánatos pues, para los griegos, el acto de dormir estaba muy próximo a la muerte.